dimecres, d’octubre 28, 2015

"Las antiguas cofradías de la ciudad y sus pasos".



LLuís Ferrer i Clariana
Continuem amb la secció d'història de Mataró, i en aquesta ocasió dediquem l'atenció a la conferència de Lluís Ferrer i Clariana a Ràdio Barcelona l'any 1948. 

Gràcies als professionals del Museu Arxiu Santa Maria de Mataró s'ha pogut recuperar les notes i la conferència manuscrita del propi Ferrer i Clariana. En breu us facilitarem una altra realitzada uns anys després on detalla els Monuments i les confraries de la Setmana santa de Mataró. 
Lluís Ferrer i Clariana era fill de Mataró i va ser un historiador català preocupat per la recuperació patrimonial i del llegat religiós arreu del país. Entre d'altres va fundar l'Obra de Sant Francesc que es va ocupar la restauració de les ermites del Maresme i fou director del Museu Històric Arxiprestal. Entre el llegat hi ha nombroses publicacions, entre les que destaquen el Testimoni del Culte de les Santes de 1961 i Santa Maria de Mataró 1960-70. Així doncs us reproduïm el text mantenint les notes originals de l'historiador.

"LAS ANTIGUAS COFRADÍAS DE LA CIUDAD Y SUS PASOS"

Ecce Homo del s.XVIII amb vestist s.XIX.
Font: imatges MASMM
"A pesar de haberse escrito mucho sobre este tema o parecidos, al pedírsenos unas cuartillas para esta Semana Santa no nos hemos podido escapar o sustraer la idea de hablar de la misma ya que nos atrae el peso de las religiosas tradiciones de nuestra ciudad.
Si tuviéramos que analizar todos y cada uno de los detalles históricos o de lo que representan para nosotros la espiritualidad que de cada cofradía dimanaba en estos días Santos, tendríamos tema para muchos artículos.

Ciñéndonos a una visión de conjunto, diremos que actualmente han variado mucho las procesiones de los días de Semana Santa de la que antaño vio nuestra ciudad desfilar por sus calles y plazas No obstante bueno será que pasemos una breve hojeada a las mismas.

Dejando aparte las antiguas procesiones del Arrrabal que se celebraban el Domingo de Ramos saliendo de la Iglesia de Santa Ana, la Cofradía de Jesús Nazareno y del Vía Crucis de la V.O.T.  (Venerable Orden Terciaria) que tenía lugar por el interior del Tempo de Santa María el Martes Santo por la noche, nos ocuparemos de las del Jueves y Viernes Santo todavía en vigor de todos conocidas.

Misteri de l'Oració del Senyor a l'Hort de Mataró s.XVIII. Font: Imatges MASMM
La Procesión del Jueves Santo es llamada de la Congregación de los Dolores pues desde el año  1724  empezó a concurrir a la misma dicha Venerable Congregación - entonces en pleno auge - y le dio un especial relieve con sus congregantes vestidos de penitente arrastrando largas cadenas y llevando emblemas de la Pasión y de la Muerte.
Misteri de l'Assotament de Mataró s.XVIII. Font. Imatges MASMM
Figuraban en esta procesión la Cofradía de Santa Ana de aparceros y “comparets de secà” con el “Misteri de l’Oració a l’Hort”, la cofradía de Santa Lucía y San Marcos de zapateros con el “Ecce Homo”, la de San Pedro de Pescadores con la “flagelación”, la Cofradía de San Eloy del “Art del Foc”·con la “Coronació d’Espines”, la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario con la sexta estación del Vía Crucis o “La Verónica”, “L’arbororamento de la Creu” del antiguo gremio de sogueros y curya imagen principal era el Santo Cristo llamado de los “gabatxos” que fue trasladado a la adoración de los fieles en la capilla de la Soledad bajo la bóveda del viejo órgano del Templo en 1903, ya que de muchos años no salía dicho paso. En esta procesión figuraba el Santo Cristo en la Agonía que salía de la Parroquia de San Juan y San José llevado por portantes del “Art de la fusta”, o cofrades de San Juan Bautista cuyo altar radica en la Basílica Parroquial de Santa María y en el cual está erigida esta cofradía que tanto influyó en la vida religiosa de la ciudad, pues a ella pertenecían todos los que se dedicaban a la madera, carpinteros, serradores, cajeros, escultores, encepadores… 

Sant Crist de l'Agonia de Mataró, principis s.XX.
Font: Imatges MASMM
Esta cofradía muy numerosa en 1605 hizo tallar una imagen de Cristo en la Agonía e instituyó la Cofradía de la Purísima Sangre, instalando el altar del Santo Cristo donde hoy está el de San Pedro (también desaparecido). En 1740dicho altar y sagrada imagen fueron traslados debajo de la bóveda del antiguo órgano, o sea donde hoy está la Capilla de la Inmaculada Concepción. A finales del siglo XVIII hubo discrepancias entre la Cofradía de la Purísima Sangre y la de San Juan Bautista. Esta última trasladó el Santo Cristo de la Agonía a la Iglesia de Padres Carmelitas, hoy parroquia de San Juan y San José donde se veneró hasta 1936 cuando fue dicha imagen destruida. La cofradía de la Purísima Sangre continúa en Santa María donde instalé el nuevo crucifijo que talló el escultor mataronés Félix Vidal en 1817. Hechas estas digresiones volvamos al tema central de estas líneas.

La Venerable Congregación de Nuestra Señora de los Dolores era la única institución que con hábitos penitenciales asistía a las procesiones de Semana Santa ya que en las otras cofradías y gremios no tenían el carácter de orden religiosa que tenía esta, la cual bajo la Regla dada por los Padres Servitas -sus fundadores- era de echo una verdadera orden tercera de Penitencia para los seglares que viviendo en el mundo tenían vocación de religiosos.

El convent dels pares caputxins de Mataró en un dibuix.
Font: monestirs.cat
Venía luego el Santo Sepulcro, que los últimos años antes de la República en que se suspendieron las procesiones de Semana Santa, empezó a salir de la Iglesia Parroquial de San Juan y San José por estar entonces en mal estado el de Santa María y antes siguiendo el debido orden figuraba la cofradía de San Isidro con el interesante grupo escultórico de Campeny “ La Pietat”.

El Viernes Santo se diferenciaba del día anterior en lo que a procesiones se refiere, empezando el día con el Solemne Vía Crucis que saliendo de la parroquia se dirigía al Cementerio. Vía Crucis que tenía su origen en el que instituyo la V.O.T. de San Francisco con el mismo itinerario y en cuyo final se encontraba en vez del cementerio, el convento de Ntra. Sra. de la Esperanza de P.P. Capuchinos en cuya Iglesia se veneraba el famoso Cristo de la Esperanza que muchos recordamos todavía con nostalgia.

Sant Crist de la Puríssima Sanch de Mataró 1805.
Font: Postal Fides
Altar del Sant Crist de la Puríssima Sang a Santa Maria.


Por la noche tenía lugar otra vez  la procesión la cual era organizada por la cofradía de la Purísima Sangre, motivo por el cual así como la del Jueves salía de la capilla de los Dolores, la del viernes se originaba en la capilla del Santo Cristo de la Purísima Sangre ya una vez terminado el Monumento. En esta Procesión además de los pasos del día anterior figuraban el “Davallament de la Creu” de la Cofradía de la Natividad de Ntra. Sra. y San Telmo de navegantes y comerciantes, Paso o “Misteri” de gran mérito artístico y la Soledad de Ntra. Sra. del cuerpo de la Nobleza. Este Misterio junto con el Santo Sepulcro eran los principales de esta procesión antes del siglo XVIII, siendo llamada de la soledad “ dels nobles i gaudins”. Más adelante dejó de salir hasta que en el mencionado s.XVIII , la reorganizó la Cofradía de la Purísima Sangre llegando a llevar como la de los Dolores sus penitentes e improperios. Actualmente las procesiones de los días Santos han sufrido alguna variación debido a los cambios operados en las antiguas cofradías, mucho de ellos a la apatía con que semejantes demostraciones de la piedad popular es vista por algunos sin reparar en el enorme influjo que ejercieron entre nuestro pasado y que hoy como entonces puede muy bien repetirse, ejerciendo un buen apostolado popular. "